Mi 95 se llama Lientur
Hoy Fernanda estaba preguntando por el año 95 para un ejercicio de teatro. Por cierto, el tema pasó y yo me quedé enganchada. Qué pasó el 95?. El gran hito familiar es que llegamos a Lientur, la casa que nos alberga por más de 23 años. Lientur ha sido nuestra patria y creo que también la de nuestros amigos y amigas. Es tanta la marca de Lientur en nuestra vida que nuestro refugio porteño también se llama Lientur. El año 95 Fernanda (todo gira en torno a ella, es obvio) estaba en el jardín Palomillas, el jardín más inclusivo que conozco hasta hoy. Ahí estaban los hijos de 2 ministros, los de unas señoras que nos ayudaban con las tareas de la casa y los hijos de nosotros, modestos trabajadores audiovisuales. Un lugar inseguro y frío que ningún padre de los 2000 escogería pero nosotres sí porque básicamente eran muy, muy felices. A los 3 años nuestra hija y los hijos e hijas de nuestros amigos saludaban cada 30 de abril - día que precede al día del trabajo- a los recolectores de basura. Muchos de ellos con el puño izquierdo en alto. Hoy Pablo, Diego, Andrecito y Canela son hombres y mujeres buenos, valió la pena el riesgo.
El año 95 se hizo justicia y cayó preso el Mamo Contreras, esa semana llegó a casa nuestra primera perra boxer y la bautizamos Fabiola, como homenaje a la abogada defensora de los DDHH Fabiola Letelier. La navidad del 95 instalamos columpios y resbalín y ahí estuvieron mucho años. Mara, Lucas, Laura y Florencia alcanzaron a ocuparlos. Siempre creí que no me gustaron los 90 y bueh aquí estoy compilando cosas buenas. Será la proximidad de los 54?
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