Cambiarse de casa puede estar entre las tareas más estresantes de la vida. Para nosotros no sé si lo fue tanto (soy ordenada y no tengo mucho cachureo); lo que sí ha sido, desde que recibimos el aviso que nos informaba que teníamos que cambiarnos, es triste, muy triste. Treinta y seis años de matrimonio, treinta y tres años desde que nació Fernanda, 30 años en Lientur. Como no decir “toda la vida “. Con mis padres nunca viví tanto tiempo en una misma casa; debe ser por eso que quise para Fernanda un solo paisaje. Perdóname por tu dolor de hoy, mi preciosa, recordemos mejor cuando aprendiste de la mano del papá a subir árboles, a cuidar a todos tus muchos perritos, a ver crecer flores y árboles a tu alrededor. Arrendar Lientur fue, como escribí alguna vez, enamorarse de una persona comprometida: un amor irracional, poco calculado y lleno de “falsas expectativas". Sergio, Fer y yo fuimos adornando este amor sin evaluar mucho lo que debíamos hacer como lo hace tanta...
Soy Vivi González, cofundadora de Conversas y de Meno es + en Spotify