Mañana 5 de octubre se cumplen 28 años del triunfo del No a la dictadura de Pinochet. Porqué me conmueve todavía? porqué pasé mi adolescencia en Dictadura. Aunque ni yo ni mi familia vivimos su espanto sentí que mi adolescencia transcurría en un Chile oscuro y feo. Me conmueve, porque fue mi primer voto - a los 24 años -; porque me estaba emparejando y quería que mi posible futura familia viviera en democracia "con todos sus errores" como dice Azaña, pero democracia por sobre todo. Me conmueve porque en 52 años no he visto un Chile más cohesionado y extraño eso. Porque para mí la alegría llegó ese día y si se ha ido y regresado no es más que que la vida misma. Celebro el NO porque sigo creyendo en nuestra democracia y mis decisiones biográficas me lo reafirman cada día. Y sí, formamos una familia y mi hija puede disentir de muchas cosas pero no tiene miedo.
Mi tía Raquel hablaba mucho de las fiestas de su juventud. Como si hubiesen sido grandes acontecimientos. Hablaba de las fiestas, de los jóvenes que las sacaban a bailar o que se inscribían en su carnet de baile. Su vida cerca a los 90 se había ido organizando alrededor de un sillón, un pastillero y un reloj. Durante mucho tiempo pensé que mi tía volvía una y otra vez a su juventud porque esos habían sido sus años más felices. La explicación era más sencilla: volvía a los años en que su vida estaba llena de experiencias nuevas. La tía Raquel regresó a mi memoria mientras escuchaba los textos de las mujeres que participaron en los Talleres de Escritura +50. En la primera sesión pusimos fotografías sobre una mesa. No eran imágenes de ellas. Eran personas, objetos, lugares. Cada mujer escogió una y comenzó a escribir. Muchas de las historias se fueron hacia atrás. Una casa. Una abuela. El primer trabajo. Una relación. Una decisión que había cambiado el curso de la vida. Las participa...

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