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[Mis descargos frente al menowashing]


En los รบltimos aรฑos, la menopausia ha empezado a ganar espacio en la conversaciรณn pรบblica. Y eso, sin duda, es una buena noticia. Durante dรฉcadas fue un tema silenciado, relegado a la intimidad de las mujeres y con suerte, a la consulta mรฉdica. Siempre con incomodidad. 


Se abren espacios de diรกlogo, se multiplican los artรญculos, aparecen campaรฑas que reconocen esta etapa de la vida. Celebramos ese interรฉs, porque significa que algo estรก cambiando.


Pero tambiรฉn sabemos que cada avance trae consigo un riesgo: el de las soluciones rรกpidas y los discursos vacรญos. A ese fenรณmeno se le llama menowashing. Es decir, usar la menopausia como etiqueta de moda, como excusa para lanzar productos milagrosos o para subirse a una tendencia , sin un compromiso real con las mujeres que atraviesan este proceso. El menowashing promete atajos, vende ilusiones y convierte una experiencia vital en un nicho de mercado.


Meno es + nace en junio del 2023, en otra vereda. Tanto en las entrevistas del podcast como en el libro no ofrecemos fรณrmulas mรกgicas ni promesas de juventud eterna (todo lo contrario). Queremos abrir conversaciones donde la ciencia, la medicina y la experiencia se encuentren. Apostamos por un relato que no niega las dificultades, pero tampoco reduce la menopausia a un problema a resolver con una vitamina y menos con una crema. Creemos en la importancia de informar, de acompaรฑar y de construir comunidad, porque ahรญ estรกn las verdaderas respuestas.

Hablar de menopausia no puede ser solo una estrategia de marketing. Es un tema de salud pรบblica, de derechos y de cultura. Y lo que necesitamos no son soluciones fรกciles, sino un cambio de mirada que dignifique esta etapa y la saque del tabรบ. Nos encanta que hoy exista mรกs interรฉs en todas las etapas de la vida de las mujeres, pero recordemos siempre que la diferencia entre el ruido y la transformaciรณn estรก en la profundidad con la que se hablen las cosas.


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Mi tรญa Raquel hablaba mucho de las fiestas de su juventud. Como si hubiesen sido grandes acontecimientos. Hablaba de las fiestas, de los jรณvenes que las sacaban a bailar o que se inscribรญan en su carnet de baile.  Su vida cerca a los 90 se habรญa ido organizando alrededor de un sillรณn, un pastillero y un reloj. Durante mucho tiempo pensรฉ que mi tรญa volvรญa una y otra vez a su juventud porque esos habรญan sido sus aรฑos mรกs felices. La explicaciรณn era mรกs sencilla: volvรญa a los aรฑos en que su vida estaba llena de experiencias nuevas. La tรญa Raquel regresรณ a mi memoria mientras escuchaba los textos de las mujeres que participaron en los Talleres de Escritura +50. En la primera sesiรณn pusimos fotografรญas sobre una mesa. No eran imรกgenes de ellas. Eran personas, objetos, lugares. Cada mujer escogiรณ una y comenzรณ a escribir. Muchas de las historias se fueron hacia atrรกs. Una casa. Una abuela. El primer trabajo. Una relaciรณn. Una decisiรณn que habรญa cambiado el curso de la vida. Las participa...

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๐˜ˆ๐˜บ๐˜ฆ๐˜ณ ๐˜ท๐˜ช ๐˜”๐˜ฆ๐˜ฎ๐˜ฐ๐˜ณ๐˜ช๐˜ข๐˜ด ๐˜ฅ๐˜ฆ ๐˜”๐˜ข๐˜ฏ๐˜ฉ๐˜ข๐˜ต๐˜ต๐˜ข๐˜ฏ ๐˜ฑ๐˜ฐ๐˜ณ ๐˜ต๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ค๐˜ฆ๐˜ณ๐˜ข ๐˜ท๐˜ฆ๐˜ป.

Y, como suele pasar con las buenas historias, algo me hizo un click distinto a las veces anteriores. Siempre la habรญa leรญdo como una pelรญcula sobre el paso del tiempo, el amor largo y la maravillosa actuaciรณn de mis favoritos: Diane Keaton y Morgan Freeman. Pero ahora la miro desde otro lugar: la ciudad. No son solo cinco pisos sin ascensor. No es solo una pareja evaluando si mudarse o no. Es la pregunta silenciosa que instala el entorno: ¿Quiรฉn tiene derecho a seguir habitando la ciudad cuando envejece? Puede ser Brooklyn. Pero tambiรฉn puede ser ร‘uรฑoa que se densifica, barrio Yungay, Palermo, San Miguel, o incluso Punta Arenas donde el clima y la distancia ya imponen otras barreras. Barrios que cambian. Que se encarecen. Que se “renuevan”. Y en ese proceso, quienes han vivido allรญ dรฉcadas comienzan a ser leรญdos como parte del paisaje antiguo. No porque estรฉn inactivos. No porque hayan perdido capacidad de decidir. Sino porque la narrativa urbana privilegia lo nuevo, lo rรกpido, lo rent...